René Daniëls (Eindhoven, Holanda, 1950)
Empezó a exponer a finales de los años setenta. Pudo trabajar solo una década. Su labor como pintor fue cercenada por un grave ataque de apoplejía (o derrame cerebral) que sufrió en 1987, cuando solo tenía treinta y siete años. Aunque sigue vivo y se esfuerza por dibujar de vez en cuando, su obra ya se da por concluida. La exposición [mencionada más adelante] presenta una extensa selección de obras desde la década de los setenta hasta 1987, año en el que sufrió un derrame cerebral que le impidió seguir desarrollando su actividad pictórica.
1982 Mr Cocoanuts

Estilo Artístico, Influencias y Temas Recurrentes
Polifacética y compleja, la obra de René Daniëls reactiva y reformula algunos elementos clave de las vanguardias históricas, tratando de vincular las artes visuales con la literatura y la vida cotidiana. Pertenece antes a la tradición franco-belga que a la holandesa. Su linaje conceptual encaja mejor con el dadaísmo y el surrealismo (sobre todo en su versión belga) que con De Stijl o con Cobra, mientras que sus precursores espirituales parecen ser solo belgas: René Magritte y, sobre todo, la combinación de palabra e imagen, poesía y objeto, lenguaje y arte que encontramos en la obra de Marvel Broodthaers. Broodthaers declaró que las pinturas de palabras de Magritte eran la raíz y el centro neurálgico de su arte, y Daniëls (retomando la síntesis que realizó su predecesor) afirmó que el territorio que él había heredado era esa anterior tierra de nadie (es decir antes de Broodthaers) que existía entre la literatura, las artes visuales y la vida. Es más cercano a René Magritte, Francis Picabia, Marcel Duchamp o a Marcel Broodthaers que a los artistas neoexpresionistas de la década de los ochenta -con los que a menudo se le ha asociado-. En su trabajo desempeñan un papel fundamental la ironía, la ambigüedad y los dobles sentidos, a la vez que se desbordan las fricciones entre abstracción y figuración, entre realidad y representación. Concibe la pintura como veladura, como un juego de apariciones y desapariciones, al tiempo que considera que la obra de arte no puede desligarse de su contexto social y que el artista tiene que huir de cualquier tentación de hermetismo y ensimismamiento. Daniëls se siente fascinado por las palabras y la forma en que estas se enganchan a la imagen para elaborar metáforas basadas en la yuxtaposición de varios términos. Su brillante e irónico invento, la pajarita-en perspectiva, quizá es el ejemplo más elocuente de ello. Como artículo que, a la vez, pertenece a la indumentaria formal, a un esquemático espacio vivo o a un museo de arte, Daniëls utiliza la pajarita no solo para simbolizar la conformidad burguesa (su modo de pensar, su sistema de valores y su orden de relaciones sociales), sino también para plantear la imposibilidad ya inexistente de la representación pictórica más allá de las normas institucionales que la conforman. Es decir, para Daniëls, el museo de arte puede ser el tema de una pintura así como las pinturas son el tema de los museos de arte. Sus pinturas, cargadas de alusiones irónicas y referencias cruzadas que se van desvelando tras una observación minuciosa, son intrigantes y evocadoras. En estas, René Daniëls, que siempre intentó que su trabajo se mantuviera abierto a la interpretación en tantos niveles como fuera posible, juega con el lenguaje y la poesía, con la tensión entre figura y fondo, con la opacidad y la transparencia, logrando crear una atmósfera irreal y familiar, que desconcierta y cautiva a la vez. Son pinturas que apelan a la imaginación y guardan un vínculo común: tan importante es aquello que se ve como lo que no se ve. La mayor parte de los cuadros que el artista realizó entre 1983 y 1987 tratan de ventanas y del vínculo que estas establecen con el mundo exterior (la orientación que proporcionan desde el interior)
Obras Destacadas
Los cuadros de Daniels abarcan desde las imágenes al estilo de Picabia, casi espontáneas y un tanto caprichosas, como Las habas de cacao (1982), hasta los afilados comentarios sobre la política consumista de los espacios museísticos que aparecen en obras como Pintura desaparecida (1985). "Un día caluroso en el faro" (1984), óleo sobre tela de 130 x 170 cm, cedido en préstamo al Museo De Pont, pertenece a sus obras arquitectónicas posteriores. Como la mayor parte de los cuadros que el artista realizó entre 1983 y 1987, trata de ventanas y del vínculo que estas establecen con el mundo exterior (la orientación que proporcionan desde el interior). El empleo de un fondo rojo fuerte combinado con los halos amarillos que rodean los bordes de los cuatro romboides en "Un día caluroso en el faro" comunican la sensación de que nos hallamos en el interior, mirando hacia fuera, y la perspectiva implicada sugiere un barrido panorámico de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. El hecho de pintar las tres ventanas azul cielo contrapuestas a una cuarta, que es blanca, esboza su característico sentido del humor al sugerir un posible cambio futuro en las condiciones climáticas dominantes. "Las habas del cacao" (1982) es un óleo sobre tela de 200 x 140 cm que se encuentra en la Galería Estatal, Kassel. La exposición [mencionada más adelante] incluye cartografías y diagramas arbóreos de la serie Lentebloesem, así como algunas de sus primeras piezas, caracterizadas por sus pinceladas expresionistas.
Obra de René Daniëls
Autor: René Daniëls
Ubicación: Desconocida
Obra de René Daniëls
Autor: René Daniëls
Ubicación: Desconocida
Obra de René Daniëls
Autor: René Daniëls
Ubicación: Desconocida