Honoré Daumier (Marsella, 1808 - Valmondois, 1879)
Fue un artista prolífico y polifacético que combinó de manera singular su ingenio como caricaturista, dibujante satírico y escultor con una profunda sensibilidad pictórica. Su trayectoria vital y artística estuvo marcada por dificultades económicas y problemas legales derivados de su aguda burla hacia la figura de Luis Felipe I.
1860h Lavandera en el Quai d'Anjou
Albright-Knox Art Gallery, Buffalo, Nueva York.
Vida y Carrera
Nacido en Marsella, Daumier se trasladó a París en su infancia. A pesar de trabajar en diversos oficios, su temprana inclinación artística lo llevó a inscribirse en la academia Suisse, donde su talento como dibujante fue reconocido e impulsado por Alexandre Lenoir. Su formación se complementó con el estudio y la copia de los grandes maestros en el Louvre, iniciando su carrera con la reproducción de dibujos, xilografías e ilustraciones publicitarias. A los veinte años, comenzó su colaboración como litógrafo en *La Silhouette*, y en 1830 sus primeras caricaturas políticas, firmadas con el pseudónimo de Rogelin, aparecieron en *La Caricature*, periódico opositor dirigido por Philipon, adquiriendo rápidamente notoriedad. La dirección de la publicación le encargó una serie de retratos modelados y pintados que se exhibieron públicamente. Sin embargo, una caricatura del rey Luis Felipe como Gargantúa publicada en *Le Charivari* le valió una condena de seis meses de prisión. Tras su liberación, continuó su colaboración con *Le Charivari*, dedicándose también a copiar obras de Rubens y Goya.
Obra de Madurez
La imposición de la censura en 1835 significó un punto de inflexión en su carrera. Daumier abandonó la sátira política para centrarse en la observación mordaz de la vida contemporánea, ridiculizando las costumbres de la época, especialmente las burguesas, a través de una vasta producción de grabados. En sus litografías, eliminaba detalles, deformaba rasgos y expresiones de abogados, jueces, saltimbanquis y artistas, alcanzando en ocasiones un lirismo visionario, como en su serie dedicada a Don Quijote. Aunque el personaje de Robert Macaire le otorgó gran popularidad, también comenzó a acumular deudas. Frecuentó los círculos románticos y bohemios, instalando su estudio en la Île Saint Louis en 1845, donde dio forma a sus litografías de *Las gentes de justicia*. En este periodo, conoció a artistas con los que mantuvo una estrecha amistad, como Steinlen, Daubigny y Baudelaire, quien le dedicó elogiosas críticas. Tras el fallecimiento prematuro de su hijo y su matrimonio con la modista Marie-Alexandrine Dassy, la revolución de 1848 le permitió retomar su vena política, creando planchas de gran impacto y retratando a parlamentarios. Participó sin éxito en un concurso para un cuadro de *La República* y recibió un encargo oficial, aunque poco después decidió no volver a exponer en los Salones. Comenzó a pasar los veranos en Valmondois, entablando amistad con Millet, Corot y Rousseau. En 1860, fue despedido de *Le Charivari*, perdiendo una importante fuente de ingresos, lo que lo llevó a retomar la creación de litografías y dibujos humorísticos.
Últimos Años y Legado
A pesar de su extensa producción litográfica, Daumier mostró un creciente interés por la pintura, disciplina que practicó progresivamente a medida que su visión se deterioraba, revelándose como un admirador de Delacroix, Corot, Millet y Fragonard. Igualmente diestro en escultura, modeló obras tan expresivas como sus bustos de diputados, el relieve *Los Emigrantes* y *Ratapoil*. En 1865, su precaria situación económica lo obligó a trasladarse con su esposa a Valmondois, donde residía su amigo el escultor Geoffroy-Dechaume. Allí se dedicó principalmente a la pintura y sufrió los primeros síntomas de pérdida de visión. Nuevamente sin recursos, Corot les prestó una pequeña casa en el campo. En 1871, fue nombrado miembro de una comisión para la salvaguarda de los museos tras el asedio de París y realizó una serie de litografías sobre la guerra de 1870. En 1877, el Gobierno le concedió una modesta pensión, y al año siguiente sus amigos organizaron una retrospectiva de su obra en la galería Durand-Ruel, que recibió buenas críticas pero escasas ventas, impidiéndole asistir debido a una fallida operación de la vista. Finalmente, falleció de una apoplejía en Valmondois, lugar donde se erigió un busto en su honor. Sus restos fueron trasladados al Père-Lachaise, donde descansan cerca de Millet y Corot.
Las pinturas de Daumier, aunque no numerosas, trasladan a la tela las características técnicas y expresivas del grabado, con un marcado contraste entre luces y sombras que otorga monumentalidad a las figuras, aislándolas en la fatiga de la vida cotidiana, como se aprecia en obras como *La lavandera*. En sus últimos años, realizó una serie de interpretaciones sobre el tema de Don Quijote, mostrando una faceta más introspectiva.
Obra de Honoré Daumier
Autor: Honoré Daumier
Ubicación: Desconocida
La Carga
Autor: Honoré Daumier
Ubicación: Desconocida
El Mercado del Carnicero en Montmartre
Autor: Honoré Daumier
Ubicación: Desconocida
Bibliografía:
- Von Waldkirch, B. Daumier Zeichnungen* [catálogo de exposición]. Kunsthaus Zürich, 2007.
- Sueur-Hermel, V. (dir.). Daumier: l’écriture du lithographe [catálogo de exposición]. Bibliothèque nationale de France, 2008.
- Honoré Daumier. La lavandera*. Musée d'Orsay, París.