Bronce de Carriazo

Bronce de Carriazo Nombre: Bronce de Carriazo
Ubicación: Museo Arqueológico de Sevilla, España
Fecha: Siglo VII a.C., período orientalizante
Material: Aleación de cobre (bronce), posible dorado original
Dimensiones: Altura 15,20 cm; Anchura 10 cm; Grosor máximo 5,20 cm; Peso 362 g
Función: Asa de recipiente ceremonial, adorno ecuestre o decorativo de caldero
Patrimonio: Pieza clave de la toréutica tartésica, expuesta permanentemente
Identificación y contexto
El Bronce de Carriazo es una de las piezas más emblemáticas de la toréutica tartésica, datada en el siglo VII a.C. y vinculada al período orientalizante de la Protohistoria peninsular. Se trata de una placa en relieve elaborada mediante la técnica de la cera perdida, lo que permitió un modelado preciso y un acabado de gran calidad. Su hallazgo fue casual en Sevilla durante la década de 1950, cuando Juan de Mata Carriazo la reconoció como pieza excepcional en un mercado callejero. Desde entonces, forma parte de la colección permanente del Museo Arqueológico de Sevilla. La pieza, de dimensiones reducidas pero de gran complejidad técnica, refleja la interacción cultural entre Tartessos y las colonias fenicias, mostrando influencias egipcias y mediterráneas en su iconografía. Su valor radica tanto en la maestría artesanal como en el testimonio histórico que aporta sobre la sociedad aristocrática tartésica, mediadora de influencias externas y productora de objetos de prestigio destinados a contextos rituales y ceremoniales.
Iconografía y simbolismo
La composición del Bronce de Carriazo presenta una figura femenina central identificada con la diosa fenicia Astarté, divinidad del amor, la fecundidad y la guerra, introducida en la península por colonos fenicios. Su peinado hathórida, con mechones anillados y bucles sobre los hombros, remite directamente a la iconografía egipcia de Hathor, mientras que el rostro firme, los ojos almendrados y la boca enjuta refuerzan el carácter hierático de la representación. La diosa porta un quitón ceñido, un collar de flores de loto y sostiene dos sistros esquematizados, instrumentos musicales asociados al culto. A cada lado aparecen aves en actitud de vuelo, con pico recto y cuerpos estilizados, que refuerzan la simetría y el dinamismo de la composición. En la parte inferior se observan siete apéndices perforados, probablemente destinados a colgar cadenillas, sonajeros o figuritas, añadiendo un componente sonoro y visual. Todo ello refleja un sincretismo religioso entre Astarté y Hathor, vinculado a divinidades locales de marismas y a la interacción cultural entre Oriente y Occidente.
Técnica y función
La pieza fue elaborada mediante la técnica de fundición a la cera perdida, un proceso complejo que consistía en modelar la figura en cera, recubrirla con capas cerámicas, eliminar la cera por calentamiento y verter el metal fundido en el molde vacío. Este procedimiento permitía obtener relieves nítidos y formas fluidas, como se aprecia en el Bronce de Carriazo. La parte posterior es lisa y presenta una anilla vertical que pudo servir como asidero, reforzando la hipótesis de su uso ceremonial. Las funciones propuestas son diversas: adorno suntuoso de un bocado de caballo, elemento decorativo de un caldero de gran tamaño o fragmento de recipiente ritual. En todos los casos, se trata de un objeto de prestigio, no destinado al uso cotidiano, sino vinculado a contextos aristocráticos y religiosos. La presencia de perforaciones para colgantes sugiere además un componente performativo, con efectos sonoros y visuales durante ceremonias o procesiones, reforzando su carácter simbólico y ritual.
Influencias y paralelismos
El Bronce de Carriazo refleja un complejo entramado de influencias culturales. Su iconografía de figura humana flanqueada por animales enfrentados es un motivo común en repertorios orientales, lo que ha llevado a compararlo con los bronces de Luristán en Irán, especialmente con la carrillera del “Maestro de los animales” conservada en el Cleveland Museum of Art. Mientras que el estilo del Carriazo es esquemático y realista dentro del orientalizante peninsular, los bronces de Luristán presentan un estilo calado y zoomórfico, propio de culturas nómadas indoeuropeas. Ambos comparten el simbolismo de poder y protección, aunque en contextos distintos. Además, la pieza se relaciona con otros hallazgos tartésicos como el Tesoro de El Carambolo, que evidencia la influencia fenicia en la orfebrería local. Este conjunto de paralelismos confirma la existencia de talleres locales capaces de reinterpretar modelos externos, generando un arte híbrido que combina elementos mediterráneos, egipcios e indígenas en un lenguaje propio de Tartessos.
Contexto cultural y legado
El Bronce de Carriazo se inscribe en el marco cronológico del siglo VII a.C., dentro de la fase orientalizante de la Protohistoria peninsular, etapa previa al desarrollo de la cultura ibérica. Tartessos, núcleo cultural del suroeste peninsular, se caracterizó por una sociedad aristocrática con economía minera basada en la plata y por su papel como mediador de influencias fenicias y egipcias. La producción artística tartésica, con piezas como este bronce, se distingue por su carácter híbrido y simbólico, reflejando la creatividad de artesanos capaces de integrar modelos externos en un lenguaje propio. La desaparición abrupta de Tartessos en el siglo VI a.C., documentada en yacimientos como Casas del Turuñuelo, no impidió que su legado artístico y simbólico se proyectara en las culturas ibéricas posteriores. El Bronce de Carriazo, junto con hallazgos como el Tesoro de El Carambolo y el Tesoro de Aliseda, constituye un testimonio material de la interacción entre Oriente y Occidente, y de la capacidad de las élites tartésicas para apropiarse de modelos foráneos y transformarlos en símbolos de prestigio y poder. Su permanencia en el Museo Arqueológico de Sevilla lo convierte en una pieza clave para comprender la identidad cultural de Tartessos y su papel en la historia mediterránea.
Galería de imágenes
Bronce de Carriazo

Bronce de Carriazo
Siglo VII a.C.
Museo Arqueológico de Sevilla

Carrillera de Luristán

Maestro de los animales
c. 700 a.C.
Cleveland Museum of Art

Melkart

Melkart
Siglo VI a.C.
Museo Arqueológico de Sevilla

Casas del Turuñuelo

Relieves de Casas del Turuñuelo
Siglo V a.C.
Valle del Guadiana

Tesoro de Aliseda

Tesoro de Aliseda
Siglo VII a.C.
Museo Arqueológico Nacional